Hilo dental: ¿por qué no lo utilizamos?

¡Ay! Qué pereza nos entra a todos a las 11 de la noche cuando toca levantarse del sofá para cepillarse los dientes… ¡A nosotros también nos pasa! Pues no te quiero contar la pereza que da pasarse el hilo dental. ¿Ya sabes de lo que te hablamos no? “Un cepillado rápido de dientes que estoy deseando coger la cama”.

Bueno, pues ya sabes lo que vamos a decirte: no está bien.

El cepillado antes de dormir es el más importante del día. Durante el día la saliva que producimos, chicles, manzanas… Ayudan a mantener a raya las bacterias que provocan caries. Sin embargo, al dormirnos las bacterias tienen 8 horas para vagar a sus anchas por la boca.

Aparte de esto, y hablando más concretamente del hilo dental, muchas veces las caries se producen en las paredes de los dientes donde tocan unos con otros, lo que se conoce como caries interdentales. Y lamentablemente, la mejor forma de evitar este tipo de caries es utilizando el hilo dental.

Algunas de las preguntas que surgen son:

¿Qué hilo dental uso?

Hay muchas marcas, sabores, precios, calidad… Lo mejor es que elijas uno sencillo y económico para que puedas empezar a practicar.

¿Cómo se utiliza el hilo dental?

Debes coger aproximadamente 45 centímetros de hilo y enrollar las esquinas en los dedos anulares o corazones de las manos. Después con la parte central que quede, tensa el hilo y deslízalo entre cada uno de los espacios que hay entre diente y diente.

En este vídeo podéis ver cómo se debe utilizar el hilo dental correctamente:

Pásalo suavemente por cada espacio interdental, nunca de forma brusca ya que podríamos lastimar las encías.

Y recuerda, que aunque dé pereza, utilizar el hilo dental es más importante de lo que creemos. Intenta habituarte poco a poco a utilizarlo y… ¡Voilà! Tu salud bucal te lo agradecerá :).

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